Cada Navidad, miles de empresas destinan parte de su presupuesto a regalos para sus empleados. Cuando esa decisión se multiplica por cientos o miles de personas, elegir regalos corporativos sostenibles puede generar un impacto considerable.

La sostenibilidad, sin embargo, no consiste simplemente en añadir una etiqueta verde al producto.

Importa qué se compra, dónde se produce, quién lo produce y si aquello que recibe el empleado realmente le resulta útil.

¿Qué hace sostenible a un regalo corporativo?

Un regalo de empresa sostenible puede incorporar distintos criterios:

  • Productos de proximidad.

  • Productores locales.

  • Materiales y embalajes responsables.

  • Productos acreditados por sus prácticas sostenibles.

  • Iniciativas vinculadas a proyectos sociales.

  • Reducción del desperdicio mediante la personalización.

Lo importante es entender la sostenibilidad como una suma de decisiones.

Productos de proximidad y economía local

Las cestas de Navidad sostenibles pueden convertirse en un canal para dar visibilidad a productores que normalmente tienen menos capacidad para acceder a grandes empresas.

Incorporar productos locales permite que parte del presupuesto navideño permanezca más cerca del territorio.

Además, añade algo importante al regalo: una historia.

Detrás de cada producto puede haber una pequeña empresa, un productor artesanal o una manera concreta de trabajar. El regalo deja de ser solo un objeto y se convierte también en una forma de descubrir quién está detrás de él.

Sostenibilidad también significa evitar desperdicio

Un producto sostenible que nadie quiere recibir sigue siendo un producto potencialmente desaprovechado.

Por eso la personalización forma parte de esta conversación.

Si cada empleado puede escoger los productos que realmente quiere dentro del presupuesto definido por la empresa, aumenta la probabilidad de que todo lo recibido se consuma y se valore.

Elegir mejor también es consumir mejor. Las cestas de Navidad personalizadas permiten aplicar esta idea sin perder el control del presupuesto.

Del impacto ambiental al impacto social

Los regalos con impacto social amplían todavía más este planteamiento.

Una campaña de Navidad puede combinar el reconocimiento al empleado con el apoyo a determinados programas sociales.

Así, una decisión empresarial que ya iba a producirse, el regalo de Navidad, puede generar un impacto más amplio.

Regalar de forma coherente

Una empresa que afirma preocuparse por su entorno puede trasladar esos mismos valores a sus compras.

Puede cuidar a sus empleados permitiéndoles elegir, priorizar productos de proximidad y contribuir a iniciativas sociales mediante los proveedores y proyectos que decide apoyar.

Ese es el planteamiento de Market Experience: convertir el regalo corporativo en una experiencia que cuide de más personas que únicamente quien abre la caja.